Pero no estés triste, en el fondo sabes que siempre estaré contigo. No llores, te prometo que estoy bien. Y por favor, sonríe aunque no quieras.
Tal vez no me fui en el mejor momento, pero sabías que lo estaba pasando mal, que todo se me venía encima, y que no podría soportarlo por mucho tiempo más.
Créeme, esto ha sido lo mejor, aunque echo de menos tocar tu piel y sentir tu perfume, pero recuerda, estaré dentro de ti siempre. Siempre.
